No es la primera vez que nos encontramos con algo así. Hace
No es la primera vez que nos encontramos con algo así. Hace poco nos llegó una llamada desde la Calle del Cristo, en pleno Pinto. Una familia acababa de comprar un piso antiguo y, como suele pasar, había sorpresas. Nos contaron que las tuberías viejas, de plomo, daban problemas continuos y, además, los cables eléctricos se disparaban cada dos por tres con cualquier electrodoméstico moderno. Querían arreglarlo todo bien antes de meterse a vivir.
Nos pusimos manos a la obra con ellos. Primero, tuvimos que cambiar toda la instalación de fontanería y electricidad, que es una de nuestras especialidades. Quitamos las tuberías de plomo que tantos dolores de cabeza les estaban dando y pusimos unas nuevas, de materiales que aguantan mucho mejor el paso del tiempo. Con la electricidad, igual. El cuadro era muy antiguo y no soportaba la carga, así que lo actualizamos por completo, tirando cableado nuevo y reforzando cada punto de luz y enchufes para que pudieran usar todos sus aparatos sin sustos. Al final, no solo se llevaron la tranquilidad de una casa segura y funcional, sino que también pudieron disfrutar de un piso más eficiente energéticamente. Es un buen ejemplo de cómo las reformas en Pinto pueden ir más allá de lo estético.
Si estás pensando en renovar las entrañas de tu casa, no dudes en preguntar.